ETAS

El desarrollo debe ser a escala humana y neuromórfica para promover el bienestar y el progreso personal, familiar, social y comunitario. Para lograr esto, es necesario abordar una variedad de dimensiones clave, en especial la educación integral y holística, el trabajo decente y justo, la apertura y la transparencia, así como la sostenibilidad y la resiliencia.

La educación integral y holística juega un papel fundamental en el desarrollo humano al brindar a las personas las herramientas para alcanzar su máximo potencial en todos los aspectos de la vida, se enfoca no solo en el desarrollo académico sino también en el crecimiento personal, emocional, social y espiritual de los individuos, al promover una educación integral, busca formar ciudadanos importantes, responsables, comprometidos, social y emocionalmente capacitados, que puedan hacer contribuciones positivas a la sociedad. El trabajo decente es otro componente esencial del desarrollo humano, esto significa asegurarse de que todos tengan acceso a trabajos buenos, seguros y bien remunerados en condiciones justas, el trabajo decente promueve la inclusión social, la igualdad de oportunidades, protege los derechos laborales básicos y la participación activa de los trabajadores en la toma de decisiones, al brindar empleos de calidad, contribuimos al bienestar económico, social y emocional de las personas, potenciando su desarrollo humano, la apertura y la transparencia son principios clave para promover una sociedad justa y participativa. La apertura se preocupa por brindar acceso a la información y garantizar la participación ciudadana en la toma de decisiones, la transparencia implica divulgar información relevante y responsabilizarse de las acciones y decisiones tomadas, estos valores generan confianza en las instituciones y promueven la rendición de cuentas, la participación cívica y la toma de decisiones informada. La sustentabilidad y la resiliencia son fundamentales para garantizar un desarrollo humano sustentable a largo plazo. La sustentabilidad implica el uso responsable de los recursos, teniendo en cuenta los impactos ambientales, sociales y económicos de nuestras acciones. La resiliencia se refiere a la capacidad de las personas, las comunidades y los sistemas para adaptarse, resistir y recuperarse ante los desafíos y el cambio. Ambos conceptos tienen como objetivo garantizar la sustentabilidad y la capacidad de responder a los desafíos globales, como el cambio climático, la escasez de recursos y las crisis socioeconómicas.

Juntos, la educación inclusiva, el trabajo decente, la apertura y la transparencia, la sustentabilidad y la resiliencia son pilares fundamentales para avanzar en el desarrollo humano en todas sus dimensiones. Estos aspectos se complementan y refuerzan entre sí, creando sociedades más equitativas, inclusivas y sustentables donde todos puedan alcanzar su máximo potencial y disfrutar de una vida plena y digna. 

Educación

La educación integral y holística se basa en una visión amplia del desarrollo humano, con el objetivo de formar personas de manera holística, abordando todos sus aspectos:
físicas, emocionales, cognitivas, sociales y espirituales. Esta perspectiva reconoce la interconexión de estos aspectos y busca promover el equilibrio y el bienestar general de las personas.

La educación integral y holística ve a los estudiantes como seres completos, que abarcan no solo el crecimiento académico sino también las habilidades emocionales y sociales, la salud física, el sentido de propósito y su importancia.

Esta pedagogía promueve la capacidad de los estudiantes para tomar decisiones informadas, pensar críticamente y reflexionar sobre sí mismos y su entorno. Se espera que los estudiantes aprendan sobre sí mismos, desarrollen un sentido de autoestima y asuman la responsabilidad de su propio aprendizaje y crecimiento

La educación global y holística busca ir más allá de un enfoque académico propietario, integrando disciplinas y áreas de conocimiento dispares. Busca crear conexiones significativas entre diferentes disciplinas y promover una comprensión holística y sistemática del mundo.

Este enfoque reconoce y valora la diversidad entre culturas, etnias, idiomas y otros factores, promoviendo la inclusión y el respeto por todos. Su objetivo es promover una educación pertinente y significativa para los estudiantes, a partir de sus contextos y experiencias individuales y colectivas.

La educación integral e inclusiva se trata de desarrollar las habilidades socio emocionales de los estudiantes, como la empatía, la resiliencia, la cooperación y la comunicación efectiva. Busca cultivar la inteligencia emocional y fomentar relaciones sanas y positivas con los demás.

La educación holística e integral tiene como objetivo formar ciudadanos conscientes de su papel en la sociedad y comprometidos con el bien común. Su objetivo es promover valores como la equidad, la ética, la solidaridad y la sustentabilidad, y al mismo tiempo promover que los estudiantes participen activamente en sus comunidades y aborden los problemas sociales.

En definitiva, la educación integral y holística pretende desarrollar al alumno de forma completa, teniendo en cuenta todos sus aspectos y favoreciendo el equilibrio y el bienestar general. Este enfoque valora la diversidad, fomenta el pensamiento crítico y reflexivo, integra diferentes áreas del conocimiento y se preocupa por el desarrollo de competencias socioemocionales y formativas de ciudadanos responsables y comprometidos con la sociedad. 

Trabajo

El concepto de trabajo decente y justo es promovido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y hace referencia a la idea de que toda persona debe tener la oportunidad de acceder a un trabajo decente y productivo en condiciones de libertad e igualdad, seguridad y dignidad. Se ocupa de la protección de los derechos laborales básicos, la eliminación de la explotación y la discriminación en el lugar de trabajo y la promoción de condiciones de trabajo seguras y saludables.

El trabajo digno y justo implica respetar y promover los derechos laborales básicos, como la libertad de asociación y negociación colectiva, la abolición del trabajo infantil y forzoso, y la eliminación de la discriminación en el lugar de trabajo.

El trabajo decente y justo tiene como objetivo garantizar la igualdad de oportunidades y de trato en el lugar de trabajo, independientemente de la raza, el sexo, la religión, la edad, la discapacidad u otras características personales. Su objetivo es eliminar la discriminación y promover la equidad en el acceso al empleo, los salarios y las oportunidades de desarrollo profesional. 

El trabajo digno y equitativo implica asegurar una compensación justa y justa para los trabajadores, que les permita cubrir sus necesidades básicas y las de sus familias. Esto incluye garantizar salarios decentes, establecer límites en las horas de trabajo y promover la seguridad social.

El trabajo justo y decente implica brindar condiciones de trabajo seguras y saludables que protejan la integridad física y mental de los trabajadores. Esto implica adoptar medidas para prevenir accidentes de trabajo y enfermedades profesionales y promover un ambiente de trabajo seguro.

El trabajo decente y justo promueve el diálogo social y la participación de trabajadores y empleadores en la toma de decisiones relacionadas con el empleo y las condiciones de trabajo. Su objetivo es promover la negociación colectiva y la cooperación entre los diferentes actores sociales para encontrar soluciones justas y sostenibles.

El trabajo digno y justo implica promover un trabajo productivo y de calidad que ofrezca oportunidades de crecimiento y desarrollo personal y profesional. Su objetivo es estimular la creación de empleos buenos, sostenibles y prometedores.

En definitiva, el trabajo digno y justo tiene como objetivo garantizar el acceso de todas las personas a un trabajo digno y productivo, en condiciones de libertad, igualdad, seguridad y dignidad humana. Se preocupa por la protección de los derechos laborales básicos, la eliminación de la explotación y la discriminación, y la promoción de condiciones de trabajo seguras, saludables y remuneradas. Este enfoque busca promover la igualdad, la justicia social y el bienestar de los trabajadores en el lugar de trabajo. 

Apertura

La apertura y la transparencia son conceptos fundamentales en muchos campos diferentes, incluidos los gobiernos, las organizaciones sociales, las empresas y las comunidades en general.

La transparencia es esencial para asegurar que las agencias y organizaciones rindan cuentas por sus acciones y decisiones. Cuando se promueve la apertura y se facilita el acceso a la información relevante, se fortalece la confianza del público y de las partes interesadas en las operaciones y prácticas de las entidades.

La apertura y la transparencia promueven el compromiso cívico al permitir que las personas accedan a la información necesaria para tomar decisiones informadas y contribuir al debate público. Esto promueve una mayor inclusión y democracia, ya que se facilita el acceso a la información y se fomenta el diálogo abierto. Anti corrupción:
La transparencia y la apertura ayudan a prevenir la corrupción al proporcionar al público un mayor control sobre las operaciones de las agencias y organizaciones. Cuando existen procesos transparentes e información divulgada públicamente, se reducen las oportunidades de prácticas corruptas, ya que las acciones y decisiones son monitoreadas y monitoreadas más de cerca.

La apertura y la transparencia pueden conducir a una mayor eficiencia y eficacia en las organizaciones, ya que el libre acceso a la información permite una mejor toma de decisiones y una identificación más rápida de problemas o áreas de necesidad. Además, la transparencia también puede fomentar la innovación y compartir las mejores prácticas.

La apertura y la transparencia generan confianza entre las partes interesadas, ya sean ciudadanos, clientes, empleados o socios comerciales. Cuando las organizaciones son abiertas y transparentes en sus operaciones, políticas y prácticas, se mejora la confianza en su integridad y compromiso con la responsabilidad social.

La publicidad y la transparencia pueden mejorar la imagen y reputación de las organizaciones. Cuando se demuestra un compromiso genuino con la transparencia y se comparte información relevante, se crean percepciones positivas y se fortalecen las relaciones con las partes interesadas.

En definitiva, la apertura y la transparencia son elementos clave para promover la rendición de cuentas, fomentar la participación ciudadana, prevenir la corrupción, mejorar la eficiencia y la eficacia, generar confianza y mejorar la imagen y la reputación. Al promover la apertura y la transparencia, se crea un entorno más equitativo, responsable y participativo en los sectores público y privado. 

Sustentabilidad

La sustentabilidad y la resiliencia son dos conceptos interrelacionados que tienen un papel fundamental en la construcción de un futuro sostenible y en la capacidad de las sociedades y los nuevos sistemas humanos para hacer frente a los desafíos y adaptarse a los cambios

La sustentabilidad se refiere a la capacidad de satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades. Se basa en la idea de que debemos considerar el impacto ambiental, social y económico de nuestras acciones y decisiones, y buscar un equilibrio que permita mantener los recursos y el equilibrio.

La resiliencia se refiere a la capacidad de las personas, las comunidades y los sistemas para resistir, adaptarse y recuperarse frente a perturbaciones, crisis o cambios. Implica la capacidad de sobreponerse a los desafíos, aprender de ellos y adaptarse para enfrentar futuros eventos adversos.

La sustentabilidad ambiental implica utilizar los recursos naturales de manera responsable, minimizar la generación de residuos y reducir el impacto ambiental de nuestras actividades, la sustentabilidad social se refiere a garantizar la justicia social, la equidad, el respeto a los derechos humanos y la inclusión de todas las personas en el desarrollo sustentable, la sustentabilidad económica implica promover un desarrollo económico que sea viable a largo plazo, que genere empleo digno, promueva la equidad y no agote los recursos naturales de manera insostenible.

La resiliencia ambiental se refiere a la capacidad de los ecosistemas y las comunidades para resistir y recuperarse de eventos como desastres naturales, cambios climáticos u otros impactos ambientales, la resiliencia social implica la capacidad de las comunidades para hacer frente a los cambios sociales, económicos o políticos, y mantener su cohesión, apoyo mutuo y capacidad de recuperación, la resiliencia económica se refiere a la capacidad de los sistemas económicos para adaptarse a perturbaciones, como crisis financieras, cambios en los mercados o fluctuaciones económicas, y encontrar caminos hacia la recuperación y el crecimiento sustentable.

Tanto la sustentabilidad como la resiliencia son fundamentales para abordar los desafíos actuales y futuros, como el cambio climático, la escasez de recursos, las crisis económicas y sociales, entre otros. Ambos conceptos están interconectados y se refuerzan mutuamente, ya que una sociedad sostenible debe ser resiliente y una comunidad resiliente está construida sobre principios de sustentabilidad. Al adoptar enfoques y prácticas sustentables y fomentar la resiliencia, podemos construir sociedades más fuertes, justas y capaces de hacer frente a los cambios y desafíos que enfrentamos.

Conclusión

En conclusión, la inclusión de los principios de educación integral, trabajo decente, apertura y transparencia, y sustentabilidad y resiliencia en la nueva constitución de Chile sería un paso significativo hacia un desarrollo integral a escala humana en el país.

La educación integral garantizaría el acceso equitativo a una educación de calidad que promueva el desarrollo integral de las personas, fomentando habilidades socioemocionales, valores ciudadanos y una visión crítica de la realidad. Esto contribuiría a la formación de ciudadanos activos y comprometidos, capaces de participar plenamente en la sociedad.

El trabajo decente, consagrado en la nueva constitución, aseguraría que todas las personas tengan acceso a empleos dignos, seguros y bien remunerados, así como a condiciones laborales justas. Esto promovería la inclusión social, la igualdad de oportunidades y el respeto de los derechos laborales fundamentales, generando un entorno laboral más equitativo y fortaleciendo el bienestar económico de las personas.

La apertura y transparencia como principios constitucionales garantizarían la divulgación de información relevante, el acceso a datos públicos y la participación ciudadana en la toma de decisiones. Esto fortalecería la confianza en las instituciones y promovería la rendición de cuentas, la ética pública y la participación activa de los ciudadanos en la construcción de políticas y prácticas transparentes y justas.

La sustentabilidad y resiliencia, incorporadas en la nueva constitución, asegurarían el uso responsable de los recursos naturales, la protección del medio ambiente y la capacidad de adaptación frente a los desafíos presentes y futuros. Esto contribuiría a la mitigación del cambio climático, la protección de los ecosistemas y la promoción de un desarrollo sostenible que asegure la calidad de vida de las generaciones actuales y futuras.

En resumen, la inclusión de estos principios en la nueva constitución de Chile sentaría las bases para un desarrollo humano integral, equitativo y sustentable en el país. Esto implicaría un compromiso real con la educación de calidad, el trabajo digno, la transparencia, la participación ciudadana y la protección del medio ambiente. Estos pilares son esenciales para construir una sociedad más justa, inclusiva y resiliente, donde todas las personas puedan alcanzar su pleno potencial y disfrutar de una vida digna.